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miércoles, 26 de marzo de 2014

Economía y Finanzas

Bélgica es un país densamente poblado y se localiza en el corazón de una de las regiones más industrializadas del mundo. Actualmente, la economía belga está orientada hacia los servicios y muestra una naturaleza dual, con una dinámica parte flamenca, siendo Bruselas su principal centro multilingüe y multiétnico con una renta per cápita de las más altas de la Unión Europea, y una economía valona más ruralizada y menos dinámica. Bélgica fue el primer país de Europa continental en el que se desarrolló la Revolución industrial, a comienzos del siglo XIX. Lieja y Charleroi desarrollaron rápidamente una industria minera y acerera, que floreció hasta mediados del siglo XX. Sin embargo, por la década de 1840 la industria textil de Flandes estaba pasando por una aguda crisis y había hambruna (1846-50). Después de la II Guerra Mundial, Gante y Amberes experimentaron una rápida expansión del sector químico y petrolífero. Las crisis del petróleo de 1973 y 1979 causaron una prolongada recesión económica. La industria siderúrgica belga ha sufrido desde entonces por un grave retroceso, y éste ha sido el responsable de inhibir el desarrollo económico de Valonia.27 En los años 80 y 90, el centro económico del país continuó desplazándose hacia el norte, a Flandes. La industria está concentrada en la poblada área flamenca del norte del país.


A finales de los años 80, la política macroeconómica belga había dado lugar a una deuda gubernamental acumulada de aproximadamente el 120% del PIB. Actualmente, los presupuestos están equilibrados y la deuda pública equivale al 94,3% del PIB (finales de 2005). En 2004, se estimó la tasa de crecimiento real del PIB en un 2,7%29 pero se espera que descienda a un 1,3% en 2005.
Bélgica tiene una economía abierta. Ha desarrollado una excelente infraestructura de transportes (puertos, canales, ferrocarriles y autopistas) para integrar su industria con las de los países vecinos. Amberes es el segundo mayor puerto de Europa, por detrás del de Róterdam. Miembro fundador de la Unión Europea, Bélgica apoya la extensión de los poderes de las instituciones de las UE para integrar las economías de los estados miembros. En 1999, Bélgica adoptó el euro, la moneda única europea, que reemplazó definitivamente al franco belga en 2002. La economía belga está estrechamente orientada hacia el comercio exterior, especialmente productos de alto valor añadido. Las principales importaciones son productos alimenticios, maquinaria, diamantes, petróleo y derivados, sustancias químicas, vestimenta y accesorios y tejidos. Las exportaciones principales son automóviles, comida y productos alimenticios, hierro y acero, diamantes procesados, tejidos, plásticos, productos petrolíferos y metales no ferrosos. Desde 1922, Bélgica y Luxemburgo han constituido un único mercado comercial, con una unión aduanera y monetaria, Unión Económica Belgo-Luxemburguesa. Sus principales socios comerciales son Alemania, los Países Bajos, Francia, el Reino Unido, Italia, los Estados Unidos y España. Bélgica figura en noveno lugar en el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas del año 2005.



Fuerzas Armadas y Geografía

Fuerzas Armadas:
La defensa del país recae en las Fuerzas Armadas de Bélgica, quienes tienen como misión mantener la integridad territorial del país, conservar la independencia y hacer cuidar y respetar la Constitución y las leyes. 
Su Comandante en Jefe es el Ministro de Defensa, y en caso de guerra el Primer Ministro asume la comandancia. Está dividida en tres ramas, cada una con un Comandante en Jefe, quienes responden ante el Ministerio de Defensa. Estas son el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Cuenta además con un cuerpo médico de sanidad integrado al ejército pero no dependiente de él, sumando un total de 39.400 efectivos.
Las Fuerzas Armadas de Bélgica responden ante la OTAN y forman parte de los Cascos Azules de las Naciones Unidas.


Ubicación Geográfica: 
 El territorio de Bélgica tiene una extensión de 30.510 km² y se divide geográficamente en 3 regiones: la planicie costera al noroeste, la meseta central y las altiplanicies de las Ardenas al sureste. Siguiendo el ejemplo de los Países Bajos, la planicie costera ha ganado algunos espacios del Mar del Norte por medio de diques y canales. La meseta central, en el interior, es un área lisa y de poca altitud, que tiene muchos valles fértiles y es irrigada por numerosas vías navegables. Aquí también hay estructuras de un relieve más áspero, como cuevas y pequeñas gargantas.


La región de las Ardenas es más accidentada que las otras dos. Es una meseta densamente boscosa, muy rocosa y no muy apta para el cultivo, que se extiende hasta el norte de Francia. Aquí es donde se concentra la mayoría de la fauna salvaje de Bélgica. En esta región se localiza el punto más alto de Bélgica, la Signal de Botrange, con sólo 694 metros de altitud.
El clima es marítimo templado, con precipitaciones significativas durante todo el año (Clasificación climática de Köppen: Cfb; la temperatura media es de 3°C en enero y de 18 °C en julio, y la precipitación media es 65 milímetros en enero y 78 milímetros en julio).

A causa de su elevada densidad de población y a su posición en el corazón de Europa Occidental, Bélgica se enfrenta a serios problemas medioambientales. Un informe de 200325 indicó que el agua de los ríos de Bélgica tenía la peor calidad de Europa, y que se situaba a la cola de los 122 países estudiados.





Política y Gobierno

Bélgica es una monarquía federal constitucional, que tras la II Guerra Mundial evolucionó de un estado unitario a una federación. El parlamento bicameral está formado por un Senado y una Cámara de Representantes. El primero es una mezcla de políticos mayores elegidos directamente y de representantes de las comunidades y las regiones, mientras que la última representa a todos los belgas por encima de dieciocho años en un sistema de representación proporcional. Bélgica es uno de los pocos países en donde votar es obligatorio, y por ello tiene una de las tasas más altas de participación electoral del mundo.

El gobierno federal, nombrado formalmente por el rey, debe tener la confianza de la Cámara de Representantes. Está encabezado por el primer ministro. El número de ministros hablantes de francés y neerlandés es el mismo, como así lo prescribe la Constitución. El Rey o Reina es el Jefe de Estado, aunque tienen prerrogativas limitadas. El poder verdadero se les confiere al primer ministro y a los diferentes gobiernos del país. El sistema judicial está basado en el derecho civil y proviene del Código Napoleónico. El Tribunal de Apelaciones está un nivel por debajo de la Corte de Casación, una institución basada en la Corte de Casación francesa.

Las instituciones políticas de Bélgica son complejas; la mayoría de los poderes políticos están organizados alrededor de la necesidad de representar a las principales comunidades lingüísticas. Los partidos más importantes de cada comunidad pertenecen a tres familias políticas principales: los liberales, los democristianos y los socialdemócratas. Otros partidos importantes, aunque más jóvenes, son los Partidos Verdes (Ecolo y Groen!) y, especialmente en Flandes, los partidos nacionalistas de ultraderecha. Influyen en la política varios grupos de presión, como los sindicatos y la Federación de Empresas de Bélgica.



Bélgica

Bélgica —de forma oficial el Reino de Bélgica es un país soberano, miembro de la Unión Europea, situado en el noroeste europeo. Este país cubre una superficie de 30 528kilómetros cuadrados y posee una población aproximada de 11 millones de habitantes. Su capital y ciudad más poblada es Bruselas.
Bélgica está lingüísticamente dividida. Tiene tres lenguas oficiales: el 60% de su población, principalmente en la región de Flandes, habla neerlandés, mientras que cerca del 35% habla francés (en la región de Valonia, al sur, y en la Región de Bruselas-Capital, una región oficialmente bilingüe que acoge también una minoría de hablantes de neerlandés). Menos de un 1% de los belgas vive en la Comunidad germanófona donde hablan alemán, al este del país. A menudo, esta diversidad lingüística lleva a conflictos políticos y culturales, y se refleja en el complejo sistema de gobierno de Bélgica y en su historia política.
Bélgica recibe su nombre del nombre latino de la parte más septentrional de la Galia, Gallia Belgica, cuyo nombre procede de un grupo de tribus celtas, los belgas. Históricamente, Bélgica ha sido parte de los Países Bajos de los Habsburgo, que también comprenden los actuales Países Bajos y Luxemburgo, y cubrían una región algo mayor que el actual Benelux.
Desde finales de la Edad Media hasta el siglo XVII, fue un floreciente centro de comercio y cultura. Desde el siglo XVIII hasta la Revolución belga de 1830, Bélgica, en aquella época llamada los Países Bajos del Sur, fue el lugar de muchas batallas entre los poderes europeos, y es por ello que se ha ganado el apodo de "el campo de batalla de Europa" o "la cabina de Europa".
Es uno de los miembros fundadores de la Unión Europea cuyas instituciones principales son hospedadas en el país, así como muchas otras organizaciones internacionales, como la OTAN.